Los 13 años del 2009

Aunque con unos días de retraso, para sumarme a la tradición de aquellos que al acabar el año se esmeran en elaborar índices sobre acontecimientos, películas, inventos o hitos deportivos de los 12 meses anteriores, he aquí mi lista de lo que fue el año 2009:

Bueno. ¿Ahora que ya estamos en un nuevo año, podrían por favor nuestros políticos y representantes dejar de gastarse el dinero en sandeces y hacer que sencillamente el 2010 sea mejor que el año anterior? Gracias.

… Y feliz año 2010, por supuesto.

Vía Wikipedia y lo que vi desde el autobús número 7 al pasar por la calle Balmes de Barcelona.

¿Alguien ha encontrado 1.000 euros?

Hoy, al salir del trabajo, me he encontrado con este cartel enganchado en el número 1 de la calle Girona de Barcelona:

¿Un timo, una broma con cámara oculta, otra estrategia de marketing viral, un experimento, confianza en la especie humana, pura desesperación, …? Ni idea. Si alguien quiere llamar para averiguarlo, ahí tienen el número.

Christian Spotlight on Entertainment (o ‘Lo peor es que la cosa va en serio’)

Hace ya tiempo que tenía ganas de hablarles de Christian Spotlight™ on Entertainment, una web de Christian Answers Network™, mega-site que —tal y como dice su slogan— ‘proporciona respuestas bíblicas a preguntas actuales para todas las edades y nacionalidades’.

Esperen por favor, no se asusten, déjenme que les explique.

Aunque a primera vista esta web parezca un producto de fanáticos obtusos que no pueden aceptar nada que no encaje con sus creencias, estamos en realidad ante una página similar a The Onion, College Humor y El Jueves… o al menos yo prefiero tomármelo de esta manera. Miren, miren si no estas reseñas:

Extraído de la crítica de ‘Star Wars: Episode III’:
(…) Otra de las diferencias entre el mundo real y el del universo de Star Wars es la bondad o maldad innata del hombre. En Star Wars, parece como si las personas fueran intrínsecamente buenas y el mal es fomentado en una persona sólo a través de las circunstancias adversas y la manipulación insidiosa, exacerbada por el temor y la duda (es decir, que es seducido al ‘lado oscuro’). Es bastante cierto que las fuerzas externas pueden explotar con nosotros e inducirnos al error en los peores momentos, pero se debe a que hemos nacido pecadores y somos inherentemente propensos a apartarnos del bien (…)

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reSTART: hola, me llamo Zumaques y soy adicto a Internet… ¡Hola Zumaques!

No, no soy adicto, o al menos eso pienso. El título de este post es sólo para hablarles sobre Heavensfield, un centro de salud y reposo que ha iniciado recientemente reSTART, el primer programa en Estados Unidos especializado en adicción a Internet  y derivados: chats, redes sociales, videojuegos, mensajería móvil, etc. El tratamiento completo de desintoxicación dura 45 días, cuesta 14.500 dólares y se le pueden añadir servicios complementarios como vehículo de recogida al aeropuerto o sesiones de trabajo con los padres en caso de que el paciente sea menor de edad. No, supongo que no es posible tener conexión a Internet ni como servicio extra, para eso imagino que habrá que sobornar a alguien.

Oigan no me estoy riendo, esto de la dependencia obsesiva de las nuevas tecnologías es una cosa muy seria y sin duda para algunos ya es algo tan grave como la ludopatía u otras adicciones, pero al enterarme de la existencia de este centro y saber dónde estaba ubicado no he podido evitar una leve sonrisa ya que me ha recordado al Zoo de Barcelona, donde las gacelas viven angustiadas en su recinto, justo al lado del de los leones, no sea que se les olvide lo que es un depredador. ¿Que dónde está Heavensfield?… Pues en Fall City, muy cerca de Redmond, el cuartel general de Microsoft. Supongo que superar la tentación será parte del programa.

Vía Breitbart

La cámara abandonada (o, ‘Tengamos confianza en la raza humana, por lo menos en los montañeros’)

Les propongo este experimento: cojan una cámara fotográfica y déjenla en una cabina telefónica con una nota enganchada que diga algo como ‘Por favor, háganse una foto y dejen la cámara para que la siguiente persona pueda hacer lo mismo. Si no es posible tomar más fotos, sean tan amables de hacer llegar la cámara a esta dirección…’.

¿Cómo dicen?… ¿Que estoy loco?… Bueno, pues este experimento es exactamente lo que ha llevado a la práctica Paul Bellis Jones, aunque en lugar de una cabina dejó la cámara en la cima de una montaña. Unos días después, la cámara le fue entregada en persona en su casa.

Más allá de las fotos (pueden ver algunas en Mail Online o en BBC News), no sabemos si el experimento aporta realmente confianza en las personas pero al menos si en algunos montañeros.

Vía MailOnline, BBC News