An honest man in politics shines more there than he would elsewhere. — Mark Twain

Doctor, mi patito de goma me ignora

Autor: | Fecha: 16 marzo 2009 | Categoría: Opinión | 3 Comentarios »

En estos tiempos de crisis y agitada vida social en la red (¿les he dicho ya que no me gusta Facebook?) no es raro que resurjan tendencias como el Rubber Ducking, también conocida como Teddy bear programming.

El Rubber Ducking consiste en colocar sobre la mesa un patito de goma y hablarle, explicarle los problemas que uno desea resolver. El pato no les responderá —creo— pero el hecho de expresarse en voz alta les ayudará en el proceso de reflexión y resolución. Si no tienen un pato de goma no se preocupen, cualquier objeto sirve, lo interesante es que sea eso, una cosa.

A algunos les gusta pensar que la técnica nació en una universidad de Estados Unidos, concretamente en una oficina de atención al estudiante en la que colocaron un oso de peluche sobre el mostrador para hacer que, antes de molestar al personal de información, se realizara la pregunta en voz alta al oso y así la gente se diera cuenta de que la cuestión era en muchos casos innecesaria. Pero lo cierto es que los pensadores clásicos ya conocían las virtudes de la oratoria como mecanismo para explorar ideas desde diferentes puntos de vista: Sócrates, Platón o Demóstenes son algunos de los oradores griegos más conocidos.

También durante el siglo XX se desarrollaron estudios avanzados de psicolingüística para analizar los conceptos del Self Talk o del Thinking Out Loud, pero tampoco ahí el patito había hecho aparición todavía. Ha sido recientemente, en los últimos diez años, cuando bastantes programadores han ido adoptando el Rubber Ducking a raíz de su divulgación en algunos populares manuales prácticos de programación (¿será esa la razón de las habituales figuras y juguetes en las mesas de muchos desarrolladores?) siendo en la actualidad una técnica habitual en seminarios de creatividad y resolución de problemas.

En cualquier caso, en estos tiempos de crisis y agitada vida social en la red (¿les he dicho ya que no me gusta Facebook?) , no se puede negar que es posible ahorrar mucho dinero en psicoanalistas sustituyéndolos por juguetes de baño.

Bueno, les dejo que tengo terapia con el patito de goma de mi hijo.


3 comentarios en “Doctor, mi patito de goma me ignora”

  1. #1 C. dijo a las 16:14 del 19 marzo, 2009:

    Yo prefiero un poco más de interacción, por eso hablo con mi gata, que me escucha, me mira y me entiende.

  2. #2 F.Alvarez dijo a las 0:28 del 20 marzo, 2009:

    C, por eso nunca serás programador…

  3. #3 maria dijo a las 12:14 del 17 junio, 2009:

    Mi terapia consiste en hablar con la cajera del super. Es la única que no puede escapar.