Felices Saturnales

Mi amigo Carlos nos ha felicitado estas fiestas con un ejercicio de historia:

Las Saturnales (en latín Saturnalia) eran una importante festividad romana. Se las llegó a denominar “fiesta de los esclavos” ya que en las mismas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas; eran Navidad y Carnaval  a un mismo tiempo.

Se celebraban del 17 al 23 de diciembre en honor a Saturno, Dios de la agricultura, a la luz de velas y antorchas, el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del “Sol Invictus”, 25 de diciembre. Probablemente fueran la fiesta de la finalización de los trabajos del campo, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano y celebrar la conclusión de la siembra de invierno.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, a lo que seguía un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de Jesús de Nazaret con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones.

Comamos pues y bebamos, celebrando la naturaleza que renace, el sol que retorna, honrando cada cual a sus dioses, estos días que por igual esclavos y señores compartimos con familiares y amigos.

Más información (de Las Saturnales, no de Carlos) en Wikipedia.