Usabilidad en el NY Times, otra manera de ver los comentarios de los usuarios

De esta curiosa manera está mostrando el diario The New York Times el debate de sus usuarios acerca de diversos aspectos de la Sanidad en EE.UU:

Si van a la página original verán que —aparte de la navegación exploratoria colocando el cursor sobre las siluetas— también han habilitado algunas funciones para hacer más práctica la lectura de los comentarios, por ejemplo el selector de temas o sencillamente haciendo click sobre cualquiera de las cajas temáticas que, con su tamaño, nos indican al mismo tiempo los asuntos con mayor participación

Autocomplete Me (con la inestimable ayuda de Google)

La función de autocompletado de Google es odiada por algunos y alabada por otros. A mí me gusta, sí, especialmente por situaciones como las mostradas en Autocomplete Me, un blog que recoge algunas de las más sorprendentes sugerencias que Google puede realizar mientras estamos tecleando en su buscador.

¿Por qué no puedo tener un canadiense?

¡Socorro, un oso me está comiendo!

Si quieren pasar un buen rato o enviar casos que les hayan aparecido en sus búsquedas pueden visitar Autocompleteme.com

reSTART: hola, me llamo Zumaques y soy adicto a Internet… ¡Hola Zumaques!

No, no soy adicto, o al menos eso pienso. El título de este post es sólo para hablarles sobre Heavensfield, un centro de salud y reposo que ha iniciado recientemente reSTART, el primer programa en Estados Unidos especializado en adicción a Internet  y derivados: chats, redes sociales, videojuegos, mensajería móvil, etc. El tratamiento completo de desintoxicación dura 45 días, cuesta 14.500 dólares y se le pueden añadir servicios complementarios como vehículo de recogida al aeropuerto o sesiones de trabajo con los padres en caso de que el paciente sea menor de edad. No, supongo que no es posible tener conexión a Internet ni como servicio extra, para eso imagino que habrá que sobornar a alguien.

Oigan no me estoy riendo, esto de la dependencia obsesiva de las nuevas tecnologías es una cosa muy seria y sin duda para algunos ya es algo tan grave como la ludopatía u otras adicciones, pero al enterarme de la existencia de este centro y saber dónde estaba ubicado no he podido evitar una leve sonrisa ya que me ha recordado al Zoo de Barcelona, donde las gacelas viven angustiadas en su recinto, justo al lado del de los leones, no sea que se les olvide lo que es un depredador. ¿Que dónde está Heavensfield?… Pues en Fall City, muy cerca de Redmond, el cuartel general de Microsoft. Supongo que superar la tentación será parte del programa.

Vía Breitbart

Kickstarter, dinero para sus proyectos

¿Recuerdan a mi amigo C. y la historia de los carteles para recaudar dinero con el que comprarse un equipo de música? Bueno, pues hace unos meses, buscando información para un cliente, tropecé por internet con Kickstarter, una manera curiosa para financiar ideas y proyectos personales.

Abrir website de Kickstarter

El funcionamiento es muy sencillo:

  1. El interesado se da de alta y expone su proyecto: escribir un libro, hacer una película, grabar un disco, dar la vuelta al mundo, salvar un archivo de vinilos de la trituradora… casi todo vale.
  2. Los proyectos también pueden ofrecer algo a cambio a los usuarios que deciden contribuir a la causa: un ejemplar del libro editado, una copia de la película financiada, una postal, etc.
  3. Cada proyecto debe tener un objetivo económico y un plazo para conseguirlo. Si al llegar a la fecha límite se ha alcanzado la cifra marcada, el dinero es para el proyecto; en caso contrario nadie recibe ni paga nada. (La gestión y administración de pagos y cobros se realiza a través de Amazon, sistema que garantiza la transparencia en las transacciones ya que ni un céntimo cambia de manos hasta cumplirse las condiciones comprometidas).

La filosofía tras esta idea es muy simple: en internet hay mucha, mucha gente, y mucha gente donando pequeñas cantidades puede ser una increíble fuente de dinero.

Por el momento sólo se pueden crear proyectos ‘por invitación’ y es necesario tener domicilio y cuenta bancaria en Estados Unidos, pero no sería extraño ver en los próximos meses iniciativas similares a nivel internacional.

Para ver algunos de los proyectos que han recaudado fondos a través de esta plataforma pueden visitar www.kickstarter.com

Por cierto, C., si estás leyendo esto: ¿qué hubieras ofrecido tú a cambio de los donativos?