Carta a los responsables del diseño de interacción y experiencia de usuario de los cajeros automáticos de BBVA

Apreciados señores,

Leíamos hace unos días en Yorokobu sobre los nuevos cajeros automáticos que el BBVA está poniendo a prueba en algunas oficinas.

Aunque a primera vista pueda parecer que estemos ante un iPad o iPhone gigante, la verdad es que era sólo cuestión de tiempo que viéramos cómo los cajeros automáticos y la tecnología de digital signage se fueran aproximando para empezar a aparecer soluciones como la suya.

Si me lo permiten, les sugiero aquí algunas ideas que podrán ayudarles a optimizar las prestaciones de sus nuevos cajeros:

  • Implementen un sistema de reconocimiento de imágenes. La tecnología ya existe (por ejemplo la desarrollada por Wututu) y les permitiría adaptar la interficie del cajero en base —por ejemplo— a la estatura o a la edad de quien estuviera usándolo: posición y distancia de los botones, tamaño de los textos, servicios por target anónimo y otros que seguro podemos pensar con algo de imaginación.
  • Coloquen una base de conexión microUSB que me permita acceder a servicios sincronizados con mi teléfono móvil y, de paso, cargar la batería.
  • El mueble de soporte: mejor de otro color y piensen en un sistema modular que permita reemplazar las piezas que seguro sufrirán más desgaste y agresiones. (Sí, involucren en el próximo taller de usuarios a personal de mantenimiento y limpieza, ellos les explicarán mejor qué va a pasar en esa blanca superficie).
  • Ni se les ocurra poner un dispensador o soporte para folletos, ya tienen el resto de la oficina inundada de trípticos y catálogos: ofrézcanme lo que quieran en pantalla con una funcionalidad para enviármelo por email o SMS.

Disculpen mi atrevimiento, seguro que ya han pensado todas estas cosas y otras muchas, nada más lejos de mis intenciones que poner en duda su capacidad y conocimientos para evitar y solucionar situaciones como esta:

Atentamente,

F.Álvarez
Diseñador de Interacción