Kiosko de información interactivo, 1992

Me siento un poco como el Abuelo Cebolleta (creo que incluso el símil puede resultar rancio para muchos) al mostrar este vídeo que finalmente he conseguido recuperar de una cinta VHS que creía haber perdido.

Se trata del primer proyecto interactivo de grandes dimensiones en el que trabajé: una red de kioscos de información con pantalla táctil en el que los usuarios podían consultar e imprimir un plano del polígono industrial de la Zona Franca de Barcelona. El proyecto se realizó entre los años 1991 y 1992 desde la empresa Barcelona Media (entonces una spin-off de la Universitat de Barcelona), compañía para la que trabajaba como diseñador multimedia y donde me encargaba de la conceptualización, elaboración de storyboards (aún tardaríamos un poco en llamarlos ‘wireframes’) y del diseño de interfaz.

Continúa leyendo Kiosko de información interactivo, 1992

Carta a los responsables del diseño de interacción y experiencia de usuario de los cajeros automáticos de BBVA

Apreciados señores,

Leíamos hace unos días en Yorokobu sobre los nuevos cajeros automáticos que el BBVA está poniendo a prueba en algunas oficinas.

Aunque a primera vista pueda parecer que estemos ante un iPad o iPhone gigante, la verdad es que era sólo cuestión de tiempo que viéramos cómo los cajeros automáticos y la tecnología de digital signage se fueran aproximando para empezar a aparecer soluciones como la suya.

Si me lo permiten, les sugiero aquí algunas ideas que podrán ayudarles a optimizar las prestaciones de sus nuevos cajeros:

  • Implementen un sistema de reconocimiento de imágenes. La tecnología ya existe (por ejemplo la desarrollada por Wututu) y les permitiría adaptar la interficie del cajero en base —por ejemplo— a la estatura o a la edad de quien estuviera usándolo: posición y distancia de los botones, tamaño de los textos, servicios por target anónimo y otros que seguro podemos pensar con algo de imaginación.
  • Coloquen una base de conexión microUSB que me permita acceder a servicios sincronizados con mi teléfono móvil y, de paso, cargar la batería.
  • El mueble de soporte: mejor de otro color y piensen en un sistema modular que permita reemplazar las piezas que seguro sufrirán más desgaste y agresiones. (Sí, involucren en el próximo taller de usuarios a personal de mantenimiento y limpieza, ellos les explicarán mejor qué va a pasar en esa blanca superficie).
  • Ni se les ocurra poner un dispensador o soporte para folletos, ya tienen el resto de la oficina inundada de trípticos y catálogos: ofrézcanme lo que quieran en pantalla con una funcionalidad para enviármelo por email o SMS.

Disculpen mi atrevimiento, seguro que ya han pensado todas estas cosas y otras muchas, nada más lejos de mis intenciones que poner en duda su capacidad y conocimientos para evitar y solucionar situaciones como esta:

Atentamente,

F.Álvarez
Diseñador de Interacción