Urgente: se necesitan 2.500 euros para ayudar a la familia de Karla

Actualización 21 diciembre 2012: se ha logrado reunir el dinero para los gastos del sepelio de Karla Godoy. Gracias a todos.


Disculpen mi largo silencio. Otro día — con más tiempo— les explicaré qué me ha mantenido tan ocupado como para no poder escribir en este blog durante los últimos 15 meses.

Ahora necesito su ayuda urgente para otro asunto.

El pasado 18 de diciembre falleció Karla Godoy, madre de Belén y Valentina. Mi conexión con esta familia es muy simple: mi hijo va al mismo colegio que Belén, l’Escola Pere Vila de Barcelona. La situación económica de esta familia es desde hace meses muy delicada y ahora se encuentran ante el problema de que si no reúnen en unas 24 horas el dinero para poder incinerar los restos mortales de Karla, tendrán que darle sepultura en un nicho del Ayuntamiento y permanecer allí enterrada durante 2 años.

El problema es que el deseo de la familia —ya antes de fallecer la madre— era retornar a Chile, país de origen de Karla, cosa que ahora no podrán hacer juntas si no consiguen el dinero para la incineración y así poder comenzar el duelo con un viaje que sin duda supondrá un nuevo principio.

Para conseguir esa cantidad, la Fundación Adsis ha abierto una cuenta en la que se están recogiendo donativos. Se necesitan unos 2.500 euros y en el momento de escribir este post se habían reunido cerca de 900. Por favor, si pueden, por poco que sea, colaboren ingresando lo antes posible su ayuda en esta cuenta:

2100 3052 71 2103134872


Actualización 21 diciembre 2012: se ha logrado reunir el dinero para los gastos del sepelio de Karla Godoy. Gracias a todos.


No soy dado a propagar rumores ni falsas campañas pero entiendo que un llamamiento así pueda suscitar algunas dudas por lo que les ruego que —si desean contrastar esta información— contacten con la Asociación de Madres y Padres de l’Escola Pere Vila de Barcelona, con la Dirección de la escuela o con la Fundación Adsis.

Muchas gracias.

Felices Saturnales

Mi amigo Carlos nos ha felicitado estas fiestas con un ejercicio de historia:

Las Saturnales (en latín Saturnalia) eran una importante festividad romana. Se las llegó a denominar “fiesta de los esclavos” ya que en las mismas, los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas; eran Navidad y Carnaval  a un mismo tiempo.

Se celebraban del 17 al 23 de diciembre en honor a Saturno, Dios de la agricultura, a la luz de velas y antorchas, el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del “Sol Invictus”, 25 de diciembre. Probablemente fueran la fiesta de la finalización de los trabajos del campo, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano y celebrar la conclusión de la siembra de invierno.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (el dios más importante para los romanos hasta Júpiter), al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, a lo que seguía un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del Sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de Jesús de Nazaret con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones.

Comamos pues y bebamos, celebrando la naturaleza que renace, el sol que retorna, honrando cada cual a sus dioses, estos días que por igual esclavos y señores compartimos con familiares y amigos.

Más información (de Las Saturnales, no de Carlos) en Wikipedia.