Fierabrás: hemos ampliado la cobertura de espíritus en su zona

Si han ido siguiendo ustedes esta serie de panfletos de Fierabrás, ya se habrán dado cuenta de que la imitación (en este caso sinónimo de copia y plagio), es una práctica habitual de estos ilustres farsantes.

En los tres ejemplos de este post —Maestro Tainba, Profesor Abou y Maestro Alma—parece haber una competencia feroz; los tres aparecieron en la cesta de publicidad del portal de nuestra casa en tres días consecutivos, los tres compitiendo en su oferta por los mejores espíritus, los más rápidos, los más poderosos.  Si estuviéramos hablando de otros lares, seguramente deberíamos utilizar el término ‘espionaje comercial’ o incluso ‘contraprogramación’ pero aquí lo más adecuado sería llamarlo visión… no, mejor ‘videncia comercial’.

Párrafos de los tres panfletos comparando su oferta de espíritus.

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Six Word Stories (o, ‘Cómo escribir un relato hiperbreve sin mencionar al dinosaurio’)

¿Creían que Twitter y otros sistemas de microblogging limitaban en exceso el número de caracteres en sus posts? ¿Sí?… Pues esperen a ver Six Word Stories, una iniciativa lanzada hace ya casi un año por Pete Berg en la que se recogen historias breves, muy breves, como máximo de seis palabras.

La idea no es nueva, se remite a una anécdota de Ernest Hemingway al ser retado a escribir una historia con tan sólo seis palabras. Este fue el resultado:

“For sale: baby shoes, never used”.

En Six Word Stories todo el mundo puede participar y, a pesar de que la mayoría de aportaciones de los usuarios expresan más aforismos o estados de ánimos que no narraciones, cada día es posible leer alguna pequeña maravilla hiperbreve que podemos seguir a través su cuenta de Twitter o bien en la página de inicio de sixwordstories.net

La verdad es que espero que la idea perdure y que eso permita realizar algunas mejoras en la solución tecnológica empleada ya que —por el momento— todas las aportaciones deben ser enviadas en forma de comentario y el buscador es poco efectivo. Prueben, prueben si no a encontrar dos o tres de las historias enviadas por Zumaques.

reSTART: hola, me llamo Zumaques y soy adicto a Internet… ¡Hola Zumaques!

No, no soy adicto, o al menos eso pienso. El título de este post es sólo para hablarles sobre Heavensfield, un centro de salud y reposo que ha iniciado recientemente reSTART, el primer programa en Estados Unidos especializado en adicción a Internet  y derivados: chats, redes sociales, videojuegos, mensajería móvil, etc. El tratamiento completo de desintoxicación dura 45 días, cuesta 14.500 dólares y se le pueden añadir servicios complementarios como vehículo de recogida al aeropuerto o sesiones de trabajo con los padres en caso de que el paciente sea menor de edad. No, supongo que no es posible tener conexión a Internet ni como servicio extra, para eso imagino que habrá que sobornar a alguien.

Oigan no me estoy riendo, esto de la dependencia obsesiva de las nuevas tecnologías es una cosa muy seria y sin duda para algunos ya es algo tan grave como la ludopatía u otras adicciones, pero al enterarme de la existencia de este centro y saber dónde estaba ubicado no he podido evitar una leve sonrisa ya que me ha recordado al Zoo de Barcelona, donde las gacelas viven angustiadas en su recinto, justo al lado del de los leones, no sea que se les olvide lo que es un depredador. ¿Que dónde está Heavensfield?… Pues en Fall City, muy cerca de Redmond, el cuartel general de Microsoft. Supongo que superar la tentación será parte del programa.

Vía Breitbart